La Tragedia de Máximo Gorki

A las nueve en punto de la mañana aquel 19 de mayo de 1935 cientos de espectadores y empleados del instituto aerodinámico de Moscú contemplaron algo en verdad impresionante, con sus ocho motores rugiendo, una gigantesca aeronave tupolev cobrando cada vez mayor velocidad comenzaría a elevarse majestuosa mente, una ocasión que sería recordada en toda la Unión Soviética como de triunfo y tragedia. Aquel enorme avión tipo NT20 y bautizado por su diseñador Andrew Tupolev con el nombre de Máximo Gorki constituía un orgullo para la industria aeronáutica soviética, a fin de que en su primer vuelo destacará su descomunal tamaño las autoridades decidieron que fuese escoltado por dos aviones de combate, y cuatro de la fuerza aérea sus respectivos pilotos recibieron instrucciones precisas de no acercarse demasiado al coloso automotor durante el vuelo, evitando además toda maniobra que pudiera afectar su estabilidad, algo muy importante ya que a bordo del Máximo Gorki viajaría lo más selecto del instituto aeronáutico central con sus respectivas familias. 


Mientras volaba por sobre la multitud el comandante de la gran aeronave activo los potentes altavoces ubicados en la parte inferior del fuselaje dejando escuchar eslógans patrióticos y la música de la internacionale rusa, al tiempo que se encendían y apagaban miles de bombillos rojos adosados a lo largo del cuerpo y alas del gran avión. Fue entonces cuando Nicolai, piloto jefe del Máximo Gorki noto como uno de los cazas escoltas se aproximaba demasiado a la izquierda del ariete, peligrosa cercanía que también alarmó a los camarógrafos y tripulación de otro avión que volaba tras ellos y debía filmar todo lo relativo al vuelo inaugural, tanto el comandante del Máximo Gorki como el de aquel avión de observación alertaron por radio al piloto del caza de nombre Nicolai, para que se apartara, pero éste en un tono a la vez molesto y petulante respondió “sé lo que hago no soy un novato pues tengo más de 15 años de experiencia con todo tipo de aviones”, luego y ante la insistencia de los otros para que obedeciera órdenes y se apartara añadió “ahora les voy a demostrar el lobo de piloto que soy”, de inmediato aquel insensato daría inicio a un arriesgado rizo muy cerrado, quizás con la idea de pasar por encima del Máximo Gorki pero justo a media maniobra el motor de su avión casa entró en pérdida precipitándose contra el ala izquierda del enorme NY20. Por algunos instantes pareció que el cordón mantendrían el control de la gigantesca aeronave, precisamente cuando intentaban un descenso de emergencia con aquel avión caza del insensato piloto  enterrado en el ala izquierda del Máximo Gorki tres de sus cuatro motores estallaron provocando que aquel coloso del aire comenzara a desintegrarse. En aquella inimaginable tragedia perdieron la vida todos sus tripulantes y pasajeros así como el piloto del caza que les había chocado, quizás el aspecto más insólito de aquella tragedia fue que en el homenaje póstumo que se rindió a las víctimas también fue incluido Nicolai, el causante de la misma. Algo que provocó una airada protesta general, tanto así que a partir de entonces el apellido de aquel insensato piloto, pasaría a convertirse en toda la Unión Soviética como un término genérico para significar “irresponsabilidad criminal”.


 

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