La mañana del 28 de julio de 1945 amaneció con una densa niebla sobre la ciudad de Nueva York. Y aunque el teniente coronal William Smith, de 37 años, era un eximio aviador, héroe de la Segunda Guerra, nunca habÃa piloteado un B-25. Siempre habÃa volado el bombardero B-17 que es mucho más grande y complejo, por lo que conducir el B-25 se presentaba como una tarea más sencilla.
Totalmente desorientado por la niebla y desobedeciendo la orden de mantener la vista en el edificio más alto de la ciudad, se presume además que Smith cometió un último error fatal confundiendo rÃos y referencias en tierra sobre la isla de Manhattan. En lugar de esquivar la altÃsima torre, se dirigió a estrellarse directamente contra ella y cuando quiso evitarla, ya fue demasiado tarde.
En el momento del impacto habÃa unas sesenta personas en el famoso mirador del piso 86, donde se desató el pánico. Muchos de los que estaban allà habÃan visto como el avión se dirigÃa como un cohete en dirección a ellos. Afortunadamente, era un sábado de verano y en el edificio sólo habÃa unas 1.500 personas de las 15.000 que suele haber en un dÃa normal entre semana.El avión causó un agujero de 5.5 metros de altura por 6 de anchura y arrasó por completo el interior de las plantas 78 y 79. Una parte del tren de aterrizaje atravesó el edificio, cayendo sobre una terraza situada en la planta 13 del edificio situado enfrente. Otros restos del avión se esparcieron en un radio de 4 manzanas alrededor del Empire State. El accidente ocasionó daños por valor de 1.000.000 de dólares. Gracias a que la colisión no habÃa causado daños en la estructura interna del edificio tan solo se tardaron tres meses en reparar los daños.
El accidente aéreo tuvo repercusiones en el futuro diseño de la iluminación nocturna del edificio, y para 1946, un nuevo juego de lámparas de gran alcance fue colocado en la base del mástil de amarre del Empire State para dar aviso a los aviones de su presencia y de este modo, prevenir futuros accidentes y darÃa comienzo a una constante evolución de su sistema de iluminación nocturna que aumenta la presencia de que culminarÃa con la iluminación de la parte superior del rascacielos a partir de 1964.
Este accidente en el Empire State Building contribuyó a mejorar el diseño de los rascacielos contra grandes impactos. Los arquitectos del World Trade Center tuvieron en cuenta el accidente del Empire State a la hora del diseño de sus rascacielos, pero desgraciadamente hubo un cúmulo de factores no previstos que produjeron el debilitamiento estructural hasta el punto de su derrumbe, como todos recordamos.

0 Comentarios